ENTREVISTA
A quince años
de la fundación del CAVI
Guadalupe Vallejo Mora*
Cimac | México, DF
En
México, la violencia familiar es una problemática
social de gran envergadura y, como tal, su erradicación
depende -en buena medida- de la capacidad para incidir en
la transformación de los patrones de comportamiento
diferenciados para hombres y mujeres que permita la construcción
de nuevas formas de relación fundamentadas en la
equidad, la justicia, la tolerancia y el respeto.
Bárbara
Yllán, subprocuradora de Atención a Víctimas
y Servicios a la Comunidad (CAVI) de la Procuraduría
General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), reconoce
que en nuestro país el nivel de denuncias de la violencia
intrafamiliar va en aumento; sin embargo, aún no
se llega a la realidad de lo que está pasando en
los hogares.
La funcionaria asegura que hoy en día el problema
ha sido visibilizado y se tiene un avance en materia de
ayuda a las víctimas de violencia familiar; “se
reconoce que es un problema de todos y que el Estado debe
intervenir, cuando antes se pensaba que era un problema
sólo de la familia".
Ya
en otras ocasiones la experta ha advertido incluso que “los
homicidios son los extremos del maltrato, el reducto. Muchas
veces ellas piensan: ‘o lo mato o me mata’.
No tienen más salidas, y no quieren tomar medidas
de seguridad porque el maltratador es un persecutor. El
celotípico es una persona que considera a otra de
su propiedad y llega a extremos insospechados”.
De
acuerdo con la subprocuradora, lo más grave del problema
es que “el maltrato va borrando los límites:
cada vez es más intensivo y más frecuente”.
Y, desgraciadamente, a pesar de que hoy en día hay
mucho más conciencia del problema que hace 20 años,
el maltrato “sigue siendo un problema oculto, dentro
del hogar”.
15
AÑOS DEL CAVI
Lo
cierto es que Yllán encabeza los esfuerzos que un
grupo de expertos realiza en el Centro de Atención
a Víctimas de Violencia Intrafamiliar (CAVI), que
el pasado viernes cumplió 15 años de haber
sido creado; durante ese tiempo ha atendido un promedio
de 300 mil personas que, gracias al apoyo de un equipo multidisciplinario,
han logrado superar las relaciones de abuso en las que vivían.
Ahora
las mujeres ya no se avergüenzan al denunciar las agresiones
que enfrentan por parte de personas cercanas. “La
gente, y sobre todo las mujeres, ya no sienten vergüenza
por ser maltratadas y denunciarlos. Apenas en 1990 era muy
vergonzoso. Además, se han modificado las leyes”,
dice la funcionaria.
El CAVI fue el primero centro gubernamental de apoyo a personas
que sufrían maltrato intrafamiliar en el país;
actualmente está conformado formado por 75 empleadas
y empleados.
En
él se desarrollan trabajos de ayuda a adultos y menores
maltratados. Cuenta con un área de trabajo social,
tres ministerios públicos y una subdirección
Jurídica y de Seguimiento de Casos.
La
experta recuerda que en 1990, cuando se formó el
CAVI, atendía a 100 personas al mes, ahora el promedio
es cercano a mil por mes. Del total de casos, dice, 80 por
ciento de víctimas de agresiones son mujeres; un
ocho por ciento son niños, y el resto son ancianos.
De la población femenil atendida, el 88 por ciento
tiene entre 31 y 40 años.
En
el CAVI, las personas reciben 15 sesiones de terapia psicológica
en grupo, atención médica y asistencia jurídica
gratuita.
“No
sólo damos consejos: contamos con un servicio médico.
A algunas mujeres se les canaliza a los albergues, pero
el éxito, sobre todo, es el apoyo jurídico
y legal, el articular un modelo de intervención legal”,
puntualiza Barbara Yllán.
CIFRAS EN EL DF
De
acuerdo cifras del Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática (INEGI), una de cada
cuatro mujeres en el Distrito Federal manifiesta que ha
sufrido algún tipo de violencia. El 82.2 por ciento
de las/los receptoras/es son mujeres, mientras que el 17.7
por ciento restante son hombres; esto significa que 4.6
mujeres viven violencia familiar por cada hombre en la misma
situación.
En
lo que a grupos de edad se refiere, las mujeres que resultan
más afectadas son aquéllas que están
entre los 18 y los 35 años (50.5 por ciento). En
el caso de los hombres, este grupo de edad representa el
33.3 por ciento del total, dada la mayor afectación
de la violencia sobre niñas, niños y adultos
mayores.
Un
dato relevante del INEGI es que los grupos de edad que mayormente
generan violencia son, en el caso de mujeres, aquéllas
con 18 a 34 años de edad (48.6 por ciento), mientras
que en el caso de los hombres el mismo grupo de edad representa
el 50.2 por ciento.
*Periodista
mexicana
05/GV/YT
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